…que no debe ser otro, supongo, que justificar el por qué de este blog y su título. En principio esto no es más que un experimento mediante el cual pretendo familiarizarme con el uso de esta herramienta, así que es previsible que no tenga suficiente tiempo para atenderlo como debiese. A esto se une además la dificultad del tema, pero ya puestos a elegir uno, decidí que al menos debía estimularme, aún a riesgo de dificultarme al tiempo el postear con cierta dignidad. En fin, veremos lo que sale de esto, pero vaya por delante mis disculpas a quien caiga aquí y se sienta decepcionado por la falta de contenido.
Ahora el título. Sin pretender (ni poder) agotar el significado del símbolo taoísta del hombre cabalgando sobre un tigre, diré que aquí la figura representa el alma humana “dividida” en dos partes: la “inferior”, pasional y afectiva, y la superior, intelectual. El símbolo expresa por tanto el difícil equilibrio del alma humana: el “alma superior” intenta mantenerse a lomos del “alma inferior” (es decir, gobernarla, dominarla), cuya tremenda fuerza es, sin guía, caótica y destructiva. El jinete está siempre en trance de muerte, ya que si el tigre le desmonta, le despedazará. Así, el viaje (de la existencia humana, al menos) exige una constante concentración y vigilancia. El equivalente occidental del este símbolo extremo-oriental sería el del caballero que lucha contra el dragón, representado profusamente por la iconografía cristiana. Como curiosidad añadiré que en ella, el dragón (“alma inferior”) aparece a menudo dominado por el caballero (“alma superior”), pero nunca muerto, pues ese aspecto “inferior” del alma es un constituyente necesario y esencial del ser humano, cuya fuerza (controlada) le es imprescindible para el camino.
Teniendo en cuenta dicho aspecto del símbolo, Cabalgando al Tigre me pareció un título apropiado para un blog orientado hacia los interrogantes fundamentales del hombre, es decir a su dimensión ontológica y metafísica. Intentaré, si soy capaz de descubrir cómo, ir colgando algunos vínculos interesantes relacionados con estos temas.
Es interesante ver la idealización de la parte intelectual del hombre. Convendría detallar, que esta no es la parte pensante per se, sino la parte que a través del juicio maniobra para lograr el éxito y exaltar el ser. Ya que de lo contrario, y más en los tiempos que corren, nos convertiríamos en meras “maquinas inteligentes”. Y no creo que en absoluto sea ese el sentido de tan noble título.
Saludos y nobles rugidos.
Comment por devta singh — Miércoles, 14 Diciembre, 2005 @ 9:23 am |
Querido Carlos, yo inicié un blog. Lo hice solo un día. Lo apremiante y cotidiano no deja espacio para tamañas delectaciones (cuasi morosas). Pero felicito tu intento.
Quita un “de” en el último párrafo (“intentaré (bla bla bla) de…”). Antes de que me olvide.
Me fascina tu símbolo epónimo. El hombre sobre el tigre. En esas andamos, caro Carlus. Uno de mis animales tótem, a patir de un precioso sueño, es el león. Tal vez mi aspiración sea terminar descabalgando el tigre y tomando el león. Te mando aquí un par de poemas:
El miedo
No teme a las estrellas el león
con sus ojos valientes
y ambarinos. No codicia su instinto
ni concede su fuerza
sino la alternativa de la gloria.
Su poder es tan grande
que en la sombra nocturna amenazante
deambula con sus lomos
dorados por la luna
entre la selva y la sabana ocultos
torneando sus pasos con sigilo
inmaterial y ¡ay de quien se tope
con el regio barbado
entre las sombras sombra
de luz dorada y noble!
Por nadie va al combate el fiel felino,
más honroso que todas
las causas de este mundo,
pues es por sí por quien trabaja y vive
y no comete mal cuando devora,
pues son leyes escritas
desde que vino al mundo.
Cuando perdona peca.
Como si no cortara
la hoz en el sembrado,
o no alumbrara el sol,
o el hombre no gozara.
Es noble y fuerte, pero yo lo he visto
huir de otros leones,
o de un sonido extraño,
o de un rifle que asoma entre los juncos
su desigual traición.
El león, gran prodigio de nobleza
siente también el miedo,
y no hay grandeza alguna en quien no teme
sino en quien no aquilata
la fuerza del temor.
El miedo II (el león)
Destaca en la mitad del descampado,
calmo y solo, dignidad ambarina,
cicatrices en la piel, barba intonsa.
No ruge a la maleza.
Su tribu está de caza.
Pero la paz se rompe proveniente
de la lejana madriguera humana.
Y un cortejo letal
se ha asomado cobarde
cargado de metal y de asechanzas.
Al descubrir a sus perseguidores
ha mirado de lado,
ha elevado su rostro
y está exento de miedo el contorneo
con que mide sus pies hasta la selva.
Volverá su mirada allí al llegar
y habrá de comprobar que no lo miran,
que los ojos oscuros de la muerte,
profundos con su pólvora asesina,
se apresuran cegados por la ira
y la espesura amable de la selva.
¡Corre! ¡Salta!, es el momento
en que el instinto de supervivencia
—cuando nadie lo ve, fuera del claro—
lo impele como a un ciervo o una gacela
huyente de un final definitivo.
¡Qué será si algún día el descampado
se extiende más allá de lo visible!…
Pues conoce el león por sus bemoles
que antepondrá al temor siempre su orgullo.
Algún grabado de Durero iba bien a tu blog. El caballero, la muerte y el Diablo me gusta. Búscalo en http://www.artchive.com/ftp_site.htm
Un abrazo amplio
Hernán cabalgando a Cipión.
Comment por Herni — Miércoles, 14 Diciembre, 2005 @ 10:09 am |
Herni, muchas gracias por la corrección y por los poemas, por el apoyo y por la sugerencia. Con respecto a la última, la pega es que no sé añadir imágenes, e incluso tengo la sensación de que no se puede. Todavía tengo que trastear más, pero de momento nada. Noble cabalgadura te has buscado, ese Cipión del que nunca me olvido. Tiene además otra ventaja, y es que si caes de él, te devora… a lametones. Abrazos mil.
Comment por Aspirante a domador — Miércoles, 14 Diciembre, 2005 @ 10:55 am |
Hola Cani,
primero, felicitarte por decidirte POR FIN a escribir y acercarnos a los profanos a este mundo.
Entiendo que es un trabajo costoso tener actulizadas este tipo de páginas, pero creo que merece la pena hacer un pequeño esfuerzo, aunque sólo sea por sevir a tus lectores. :-)
Y ya, entrando en materia, pediría que, a parte de los links, nos desgranases algunos temas para aquellos que intentamos asomarnos a este crisol de ideas. Empezando por ejemplo por el Kali Yuga. Haznos aunque sea un pequeño esbozo.
Un cariño.
Mary a lomos de Pablete
Comment por Hermanita — Jueves, 15 Diciembre, 2005 @ 8:36 am |
Bueno sr. tigreton, interesante web.Espero que el domador del tigre ande relajado y que el dominio de las bajas pasiones le permita que añada mas paginas de su sabiduria.
Como biologo te diría que tanto el rinencefalo o cerebro primitivo llamado “cerebro del reptil”,como el cerebro superior estan muy conectados,uno encima del otro, la mente humana es resultado de la mezcla de ambas estructuras cerebrales…A fin de cuentas, un dragon es un reptil…
Comment por felix — Jueves, 15 Diciembre, 2005 @ 5:32 pm |