Cabalgando al Tigre

Jueves, 20 septiembre, 2007

Pan y la pesadilla (y II): apreciaciones sobre la masturbación, la conducta y la locura

Filed under: Textos recomendados — by Aspirante a domador @ 11:15 am

dios-pan.jpg

Aquí os traigo la segunda y última entrega de Pan y la pesadilla. Los epígrafes son míos.

————————–

MASTURBACIÓN

En resumen: la masturbación puede ser comprendida de un modo autónomo y desde dentro de su propio modelo arquetípico; no ha de ser condenada ni como comportamiento sustitutivo para los que están solos y aislados, ni como comportamiento regresivo para los adolescentes, ni como retorno periódico de fijaciones edípicas, ni como compulsión fisiológica carente de sen­tido que ha de ser controlada por las correspondientes prohibiciones que son las relaciones personales, la reli­gión y la sociedad. De la misma manera que la masturba­ción nos conecta con Pan como cabra, también nos conecta con su otra mitad, la partie superieure de la fun­ción instintiva: la autoconsciencia. Dado que se trata de la única actividad sexual que se lleva a cabo en solitario, no debemos juzgarla tan sólo en términos del servicio que rinde a la especie o a la sociedad. En lugar de concentrarnos en su papel inútil para la civilización externa y la procreación, podríamos reflexionar sobre su utilidad para la cultura interna y la creatividad. Al intensificar la interioridad con el gozo -y con el conflicto y la vergüenza- y al reavivar la fantasía, la masturbación, que carece de propósito para la especie o la sociedad, ofrece sin embargo placer genital, fantasía y conflicto para el indi­viduo como sujeto psíquico. Sexualiza la fantasía, lleva el cuerpo a la mente, intensifica la experiencia de la con­ciencia y confirma la poderosa realidad de la psique introspectiva -¿acaso no fue inventada para el solitario pastor que tocaba la flauta por los cerrados espacios de nuestros paisajes interiores y que reaparece cuando nos abandonamos a la soledad?-. Al implicar a Pan, la mas­turbación devuelve la perentoriedad y complejidad de la naturaleza al opus contra naturam que es la creación de alma. (Págs. 65-66)

SOBRE LA CONDUCTA

En segundo lugar, la unión de fantasía y conducta sig­nifica que no existe ninguna conducta pura y objetiva como tal. La conducta no debiera ser nunca entendida des­de su propio ámbito, literalmente. Está siempre guiada por procesos imagínales y los expresa. La conducta es siempre metafórica y necesita un enfoque hermenéutico, tanto como el ensueño más fantástico de una visión mística.

Estas observaciones pueden librar al término «psico-patología» de tener que servir a dos señores, el legítimo de la psicología y el parasitario de la moral. Los criterios morales de la conducta pertenecen a la ética, a la ley y a la religión, pero estos ámbitos no debieran influir sobre las perspectivas de la psicopatología, cuyos juicios a pro­pósito de la conducta no están tan determinados por el qué, dónde y con quién tienen lugar las acciones como por el cómo. No importa tanto el acto como su cualidad.

Nos volvemos más psicopatológicos cuando nos pasa desapercibida, en tal o cual segmento de nuestras vidas, la fantasía contenida en un acto, o no nos damos cuenta de que lo que fantaseamos está ocurriendo de verdad, aunque sea de manera sutil e indirecta. En cambio, nos tomamos las cosas al pie de la letra; la metáfora, que es lo que mantiene la vida psicológicamente intacta, se quie­bra. Cuando las metáforas se pierden, aparece, por un lado, la fantasía literalizada en alucinaciones y delirios y, por el otro, la conducta literalizada, llamada psicopatía o trastorno de conducta, de la que en ocasiones la violación es considerada un síntoma.

Nos volvemos menos psicopatológicos cuando somos capaces de hacer una apreciación metafórica de lo que está ocurriendo. La terapia habla de «insight psicológi­co», que se refiere a la reconexión de la fantasía con la conducta, y a la disolución del literalismo por medio del poder del insight. Dado que la ley, la ética y la religión tienden a considerar la conducta con el mismo literalismo con que la psicología ve el origen de la psicopatología, estos ámbitos no deben sobreponerse al nuestro -es más, sus juicios nacen del mismo literalismo psicopatológico que origina las conductas que critican-. (En otro lugar he tratado ya el inevitable conflicto entre la psicología y estos otros ámbitos con respecto al suicidio; también allí insistía en la perspectiva metafórica con la que se debe estudiar la conducta.)De manera que la psicología está obligada a consi­derar la violación siempre desde un punto de vista meta­fórico, incluyendo la tuya y la mía, e incluso la que se produce en la calle. Esta premisa constituye ya un acto terapéutico en sí, por cuanto afirma la unidad de la fan­tasía y la conducta. (Págs. 72-74)

CURAR NUESTRA LOCURA

El dios que provoca la locura puede también librarnos de ella. Lo semejante cura lo semejante. Y, sin embargo, qué poca atención se ha dedicado a Pan en todos los escritos sobre las enfermedades mentales. Pan era una de las pocas figuras de la mitología griega a quien se le atri­buía directamente la enfermedad mental.66 En Roscher leemos que Sorano consideraba a Pan responsable tanto de la manía como de la epilepsia, lo que en el lenguaje actual podríamos concretar diciendo que Pan (inflator) gobierna nuestros estados hipomaníacos, en especial aquellos en los que intervienen compulsiones sexuales y actividad hipermotora, así como los ataques imprevistos que provocan convulsiones en la persona, ya se trate de pánico, angustia, pesadillas u operaciones de carácter mántico (glosolalia).

Sirviéndonos de la metáfora psicoide, genética, se podría decir que Pan domina el nivel más profundo de nuestro frenesí y nuestro miedo. Pero al mismo tiempo Pan cura a este nivel, y existen afinidades entre Pan y Asclepio a través de los atributos de la música, del falo, de la visión de la pesadilla y de la visión mántica. Ambos, Pan y Asclepio, curan a través de los sueños. Existen lugares especiales que curan y bendicen a través de las ninfas. Hemos visto también que Pan ayuda a Psique cuando ésta es presa de la desesperación; de un modo similar, en la novela de Longo es él quien libera a Cloe, que está prisionera.

[…] De modo que Pan es el dios capaz de conferir aquel tipo particular de consciencia que Sócrates necesita. Es como si Pan fuese la respuesta a la cuestión apolínea sobre el conocimiento de uno mismo.

¿En qué consiste esta consciencia y cómo se adquiere? Hemos visto que Pan es a un tiempo dios de la naturale­za «interior» y dios de la naturaleza «exterior». Como tal, Pan es la configuración que hace de puente e impide que estos reflejos se dividan en mitades inconexas, con­virtiéndose así en el dilema de una naturaleza sin alma y un alma sin naturaleza, la materia objetiva externa y los subjetivos procesos mentales internos. Pan y las ninfas mantienen naturaleza y psique unidas. Ellos nos dicen que los eventos instintivos se reflejan en el alma; nos dicen que el alma es instintiva.

Toda educación, toda religión, toda terapia que no reconozca la identidad de alma e instinto tal y como nos la presenta Pan, privilegiando un aspecto sobre el otro, insulta a Pan y no será capaz de curar. No podemos hacer nada por el alma si no reconocemos que se trata de natu­raleza «interior», y no podemos hacer nada por el instin­to si olvidamos que tiene su propia fantasía, su propia reflexión y sus propias intenciones psíquicas. La identi­dad de los núcleos gemelos de Pan, ya se trate de conduc­ta y fantasía, compulsión e inhibición, sexualidad y páni­co, o el dios y sus ninfas, significa que psique e instinto son inseparables en todo momento. Lo que le hacemos a nuestro instinto también se lo hacemos a nuestras almas.

Esta idea, si tenemos en cuenta el alcance completo de los motivos mitológicos y del comportamiento de Pan, tiene sus consecuencias. Significa que el conocimiento de uno mismo reconoce la presencia de Pan en las cavernas más oscuras de la psique y que ése es su lugar. Significa además que el conocimiento de uno mismo reconoce que el «horror» de Pan y sus «depravaciones morales» tam­bién pertenecen al alma. Esta nueva visión, que le otorga a la cabra lo que es debido, puede traer aquella belleza por la que Sócrates reza su plegaria*. Y, al reconocer a Pan en su plenitud, Pan puede proporcionar la bendición que Sócrates busca, en la que «interno» y «externo» son una sola cosa. (Págs. 111-113) 

* Sócrates: Oh, Pan querido, y demás dioses de este lugar, con­cededme el ser bello en mi interior. Y que todo lo de mi exterior esté en armonía con lo que hay en mi interior. (Platón, Fedro, 279b)

Anuncios

5 comentarios »

  1. Curioso, es la misma imagen de Pan que elegí para mi pseudo-cuento “Eco era una ninfa” en http://filousia.wordpress.com/2007/06/22/eco-era-una-ninfa/

    No hace mucho leí una historia clínica sobre la conducta de una mujer aficionada al sadomasoquismo. Conocedora de que tenía un problema, acudió a un psicoterapeuta que la trató, y mejoró. Dejó de realizar estas prácticas sexuales. Sin embargo, al mismo tiempo, desarrolló unos terribles dolores de cabeza que la incapacitaban para cualquier actividad. Llegó a un acuerdo con su psicoanalista y resolvieron retomar su “extraño” (por poco habitual) comportamiento sexual en tanto en cuanto existiera un consentimiento mutuo entre adultos. No se puede obviar el influjo de los daimones…

    Comentario por Filousia — Domingo, 23 septiembre, 2007 @ 2:28 pm |Responder

  2. Ja, ja, sí, la imagen en tu blog la vi a posteriori; si lo llego a saber, te la cojo directamente ;)

    Qué caso tan interesante el que comentas. La inclinaciones y tendencias, en especial las de naturaleza sexual, me parecen una puerta al alma humana que, aunque peligrosa (esos daimones) y difícil de interpretar (apela a los aspectos más profundos e irracionales del alma) merece ser tenida en cuenta.

    Comentario por Aspirante a domador — Lunes, 24 septiembre, 2007 @ 7:54 am |Responder

  3. A propósito de la masturbación, pienso que no deja de ser triste el destino que le ha dado la sociedad actual “liberada” sexualmente, como mero botón del placer, cuando no “panacea” de compensación psicológica.
    Hasta hace bien poco (y todavía sale en cartas al director de moralistas anacrónicos) la masturbación era un vicio que provocaba enfermedades y la condenación. Ahora, en el cientificismo de los sexólogos populares, hacerse una p… sirve para el dolor de cabeza y superar las minidepresiones cotidianas. Así que la fantasía sexual y todo eso se reduce a un mero autoservicio genital y poco más, donde el tal Pan no pinta nada. Máxime si pensamos en que la mayoría de las masturbaciones actuales necesitan el inevitable acompañamiento de pornografía comercial (fantasías precocinadas e institucionalizadas).

    Comentario por bukowsky in love — Lunes, 15 octubre, 2007 @ 7:19 pm |Responder

  4. Muy aguda tu observación, y muy acertados los epítetos que dedicas a la pornografía comercial; nada hay más empobrecedor en lo que al sexo y el deseo se refiere que, mediante el condicionamiento clásico que supone la repetición, asociar el placer y el deseo a una serie de estereotipos allanados y paupérrimos, al precio de no dejar casi espacio para ejercer nuestra capacidad de desarrollar nuestros propios fetiches. Qué pena.

    Comentario por Aspirante a domador — Martes, 16 octubre, 2007 @ 9:04 am |Responder

  5. En efecto es una pena, pero aún más lo es que además del sexo en sí, cualquier fantasía esté colonizada desde niños por la publicidad, series de tv, etc, a las generaciones de 20 años a esta parte se lo dan todo masticado…Ante esto, poco espacio queda para esos fetiches.

    Comentario por bukowsky in love — Martes, 16 octubre, 2007 @ 7:02 pm |Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: