Cabalgando al Tigre

Jueves, 28 mayo, 2009

La pasión de la mente Occidental (IV): la secularización de Occidente

Filed under: Textos recomendados — by Aspirante a domador @ 11:05 am
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god ofmaterialism, Chen Wenling

A continuación, en La pasión…, Tarnas reflexiona sobre el carácter específicamente moderno y secular del hombre Occidental, y cómo éste contiene elementos cristianos readaptados a una visión mecanicista e impersonal del cosmos, como por ejemplo la creencia en el progreso, lo que no deja de ser una teleología en toda regla. Lectura muy recomendable, amigos, si os interesa el tema.

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Así las cosas, el paso de la cosmovisión cristiana a la secu­lar fue una progresión inevitable. En efecto, era como si la fuerza impulsora general del secularismo no residiera en nin­gún factor específico o combinación específica de factores (las discrepancias científicas respecto de la revelación bíblica, las consecuencias metafísicas del empirismo, las críticas sociopolíticas a la religión organizada, la creciente penetración del conocimiento psicológico, el cambio en las costumbres sexua­les, etc.), pues cualquiera de ellos era negociable, como lo fue­ron para la gran cantidad de cristianos que mantuvieron intac­ta su devoción. El secularismo era, más bien, reflejo de un cambio de carácter más general de la psique occidental, un cambio perceptible en los diversos factores específicos, pero que los trascendía y subsumía en su propia lógica de conjun­to. La nueva constitución psicológica del carácter moderno se venía desarrollando ya desde la baja Edad Media, se manifes­tó de un modo notable durante el Renacimiento y luego se clarificó y se potenció con la Revolución Científica, para difundirse y solidificarse en el curso de la Ilustración. Hacia el siglo XIX, tras la huella de las revoluciones democrática e industrial, alcanzó su madurez. La dirección y la calidad de ese carácter reflejaba un paso gradual, pero que terminó sien­do radical, de la lealtad psicológica a Dios a la lealtad al hom­bre, de la dependencia a la independencia, del otro mundo a este mundo, de lo trascendente a lo empírico, del mito y la creencia a la razón y el hecho, de los universales a los particu­lares, del cosmos estático y determinado sobrenaturalmente al cosmos evolutivo y naturalmente determinado, y de una humanidad caída a una que progresa.

[…]

Occidente, que había «perdido su fe», encontró una nueva fe en la ciencia y en el hombre. Pero, paradójicamente, gran parte de la cosmovisión cristiana siguió viva en el nuevo enfo­que secular, aunque a menudo en formas no reconocidas. Así como la cambiante comprensión cristiana del mundo nunca se divorció de su predecesora helénica, sino que empleó e inte­gró muchos elementos esenciales de esta última, así la cosmo­visión secular moderna retuvo (a menudo menos consciente­mente) elementos esenciales del cristianismo. Entre éstos des­tacaban los valores éticos y la fe que desarrolló la escolástica en la razón humana y la inteligibilidad del universo empírico. Pero incluso una doctrina judeocristiana tan fundamentalista como la exhortación del Génesis al hombre a ejercer su domi­nio sobre la naturaleza halló expresión moderna (y a menudo en forma explícita, como en Bacon y en Descartes) en los pro­gresos de la ciencia y la tecnología. Lo mismo ocurrió con el enorme respeto judeocristiano por el alma individual, dotada de derechos inalienables «sagrados» y dignidad intrínseca, que se prolongó en los ideales humanistas seculares del liberalis­mo moderno, al igual que otros temas, tales como la respon­sabilidad moral del individuo por sí mismo, la tensión entre lo ético y lo político, el imperativo de cuidar de los desampara­dos y las víctimas de la fortuna y, por último, la unidad últi­ma de la humanidad. La creencia de Occidente en que su cul­tura era la más importante y favorecida de la historia consti­tuía un eco del tema judeocristiano del Pueblo Elegido. La expansión de la cultura occidental en todo el orbe como la mejor y más adecuada para toda la humanidad representó una continuación secular del concepto que la Iglesia Católica Romana tenía de sí misma como la única iglesia universal para toda la humanidad. La civilización moderna reemplazaba ahora al cristianismo como norma cultural y como ideal con el cual tenían que compararse todas las otras sociedades y al que había que convertir a todas ellas. Así como en el proceso de superación y sucesión del Imperio Romano el cristianismo se había romanizado, convirtiéndose en la Iglesia Católica Romana centralizada, jerárquica y con motivaciones políticas, así también el Occidente secular moderno, en el proceso de superación y sucesión del cristianismo y de la Iglesia, incor­poró y continuó inconscientemente muchos de los enfoques del mundo típicos de esta última.

Pero quizás el componente más específicamente judeocris­tiano y más universalmente influyente que la cosmovisión moderna retuvo, aunque de manera tácita, fue la creencia en el progreso histórico lineal del hombre hacia la plena realización final. La concepción que el hombre moderno tenia de sí mismo era acusadamente teleológica, pues consideraba que la humanidad pasaba por un desarrollo histórico que iba de un pasado oscuro, caracterizado por la ignorancia, el primitivis­mo, la pobreza, el sufrimiento y la opresión, a un brillante futuro ideal, caracterizado por la inteligencia, la sofisticación, la prosperidad, la felicidad y la libertad. En gran parte, la fe en esa evolución se basaba en una subyacente confianza en los efectos salvíficos de la expansión del conocimiento humano: la plena realización futura de la humanidad tendría lugar en un mundo reconstruido por la ciencia. La originaria expecta­tiva escatológica judeocristiana se había transformado en una fe secular. La fe religiosa en la divina salvación final de la humanidad (ya fuera por la llegada de Israel a la Tierra Prometida, por la llegada de la Iglesia en el milenio, por el per­feccionamiento progresivo de la humanidad a través del Espíritu Santo, o por la segunda venida de Cristo) se conver­tía en confianza en la evolución o en creencia revolucionaria, en una utopía final e intramundana cuya realización se vería facilitada por la aplicación experta de la razón humana a la naturaleza y la sociedad.

Incluso en el curso del propio desarrollo del cristianismo de la expectativa del fin de los tiempos, la espera y la esperan­za de que la acción divina iniciara la transfiguración del mundo había ido cambiando durante los comienzos del perío­do moderno, en el sentido de que cada vez parecían más nece­sarias la actividad y la iniciativa del hombre para preparar una utopía social cristiana adecuada a la segunda venida. En el Re­nacimiento, Erasmo había sugerido una nueva comprensión de la escatología cristiana, según la cual la humanidad podría encaminarse hacia la perfección en este mundo, en el que la historia alcanzaría su meta del Reino de los Cielos en una sociedad terrenal pacífica, a través de una inmanencia divina que trabajara en el marco mismo de la evolución histórica. Con análogo espíritu anunció Bacon, durante la Revolución Científica, el advenimiento de la civilización científica como un movimiento hacia la redención material que coincidía con la parusía cristiana. A medida que la secularización avanzaba durante la Edad Moderna, el elemento cristiano y la motiva­ción de la utopía venidera se difuminaron hasta desaparecer, pero la expectativa y la lucha permanecieron. Con el tiempo, el foco en la utopía social se fundió con la futurología, que vino a reemplazar las visiones y anticipaciones del Reino de los Cielos de épocas anteriores. La «planificación» sustituyó a la «esperanza» a medida que la razón humana y la tecnología dieron pruebas de su milagrosa eficacia.

La confianza en el progreso humano, afín a la fe bíblica en la evolución espiritual y la consumación futura de la humani­dad, era un elemento tan capital en la cosmovisión moderna que aumentó notablemente con el declive del cristianismo. Las expectativas de la futura realización de la humanidad hallaron vigorosa expresión incluso cuando la mentalidad moderna alcanzó sus etapas más decididamente seculares con Condorcet, Comte y Marx. En verdad, la más rotunda afirma­ción de la deificación evolutiva del hombre se encuentra en el más ferviente enemigo del cristianismo, Nietzsche, cuyo superhombre habría de nacer de la muerte de Dios y la supe­ración del hombre antiguo y limitado.

Pero, con independencia de la actitud que se mantuviera respecto del cristianismo, la convicción de que el hombre, que mejoraba y se perfeccionaba poco a poco gracias a su propio esfuerzo, se acercaba firme e inexorablemente a su ingreso en un mundo mejor, constituyó uno de los principios de la sen­sibilidad moderna más típicos, profundamente arraigados y preñados de consecuencias. El cristianismo ya no parecía ser la fuerza impulsora de la empresa humana. Para la robusta civilización de Occidente en el apogeo de la modernidad, el motor de ese progreso no eran la religión y la creencia, sino la ciencia y la razón. La fuente reconocida del mejoramiento del mundo y de la progresiva liberación de la humanidad no era la voluntad de Dios, sino la del hombre. (Págs. 402-407)

[…]

El comportamiento humano y el fun­cionamiento mental tal vez no fueran más que actividades reflejas basadas en principios mecánicos de estímulo y res­puesta, combinados de factores genéticos cada vez más sus­ceptibles de manipulación científica. Gobernado por determinismos estadísticos, el hombre era un tema apropiado para la teoría de la probabilidad. El futuro del hombre, su esencia misma, parecían tan contingentes y exentos de misterio como un problema de ingeniería. Aunque en términos estrictos sólo se tratara de un supuesto, la difundida hipótesis de que en última instancia todas las complejidades de la experiencia humana y del mundo en general serían explicables en función de los principios de la ciencia natural, terminó, aunque de modo inconsciente, por adoptar la categoría de principio cien­tífico establecido, con profundas consecuencias de orden metafísico.

Cuanto más se esforzaba el hombre moderno en controlar la naturaleza a través de la comprensión de sus principios, en liberarse del poder de la naturaleza, en tomar distancia de la necesidad natural y elevarse por encima de ella, tanto más su ciencia sumergía metafísicamente al hombre en la naturaleza y, por tanto, en su carácter mecanicista e impersonal. Pues si el hombre vivía en un universo impersonal y si su existencia se fundaba íntegramente en ese universo y se veía absorbida por él, el hombre también era esencialmente impersonal y su experiencia privada como persona se convertía en una mera ficción. Desde este punto de vista, el hombre apenas si era algo más que una estrategia genética para el mantenimiento de la especie, y a medida que avanzaba el siglo XX el éxito de esa estrategia resultaba cada vez menos seguro. De esta manera, el progreso intelectual moderno encerraba la indudable ironía de que el genio del hombre descubriera cada vez más princi­pios de determinismo (cartesianos, newtonianos, darvinia­nos, marxistas, freudianos, conductistas, genéticos, neurofisiológicos, sociobiológicos) que debilitaban la creencia en su propia libertad racional y volitiva y eliminaban su sensación de ser algo más que un accidente periférico y transitorio de la evolución material. (Págs. 417-418)

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5 comentarios »

  1. Que tal, un saludo.

    No se si Tarnas, en algún punto de su estudio crítico, muy completo por cierto, hable de manera más concreta del “cómo” ésta secularización en grande estilo fue posible, es decir, que hable de la no-espontaneidad de cada una de las ideologías que fueron emergiendo y afirmándose como “plan” general o “global” tendiente hacia el punto al cual hemos llegado; y naturalmente, que también indique quienes son los “responsables” de “alimentar”, de manera “neurálgica” y estratégica, por así decirlo, la mentalidad moderna que, por si sola ya una vez dado su impulso inicial y su “dirección de eficacia”, se encarga de propagar y mantener “vigentes” muchas de las “ideas-clave” vehiculadas por ella misma (lo que R. Guénon llama los “rasgos típicos de la mentalidad moderna”).

    Menciono esto recordando un poco que los promotores de la mentalidad moderna, plenamente conscientes de la falsedad y del los limitados horizontes (espiritualmente hablando) de muchas de estas “ideas-clave”, las han “sembrado” y dispersado precisamente a través del corpus, ahora ya casi abandonado a si mismo, de la estructura superviviente del cristianismo, además de la utilización de las ya conocidas “corrientes mentales” o sugestiones colectivas (a las que, por cierto Tarnas alude, entre líneas, cuando menciona a la “futurología”, la cual, en cierto modo, aliada a una especial “ciencia-ficción”, va marcando la pauta y la vanguardia de la visión modernista solidaria a dichas sugestiones).

    En fin, se trata sólo de una breve reflexión e inquietud acerca del alcance de esta interesante obra de Tarnas.

    Un saludo cordial.

    Comentario por Alejandro Ochoa Machain — Domingo, 31 mayo, 2009 @ 10:39 pm |Responder

  2. Estimado amigo, tiempo sin verte por aquí; gracias por tu comentario. Aunque hace ya tiempo que leí el ensayo, trataré de contestar a tu pregunta: en él Tarnas sólo da cuenta de las diferentes “ideas-clave” que han ido sucediéndose desde los griegos, pero no ve (o yo no la percibí) una teleología implícita (y menos explícita) en su visión del desarrollo del pensamiento occidental (tan cara a Guénon) más allá de la inevitablemente subyace a la fe en el progreso. Ahora, en el caso de Tarnas hay que aclarar que es una fe “parcial”, ya que se circunscribe sólo al ámbito del pensamiento, en el que sí ve una “acumulación”, un depósito que se ve enriquecido con el paso de los siglos y que permite acercarse más a un modelo de explicación de la realidad menos rígido y más informado. Al menos, esa es la impresión que ahora recuerdo, pero ya te digo que hace tiempo que lo leí y mi caletre tiene la irritante costumbre de olvidar todo lo que le llega en cuestión de horas. Un cordial saludo.

    Comentario por Aspirante a domador — Lunes, 1 junio, 2009 @ 10:21 am |Responder

  3. Cristianismo sin judaísmo: El humanismo secular y su etiqueta de ateo, se debe a que los intelectuales estamos asqueados de la Biblia y la enseñanza bíblica. E intentamos construir un mundo mejor cimentado en la ciencia, las humanidades y la educación laica de las multitudes. Y para lograrlo, es necesario orientar este movimiento hacia la trascendencia humana y la sociedad perfecta, inculcando a sus seguidores la fe en si mismo y el espíritu crítico, a fin de desarrollar las potencialidades interiores ejercitando el altruismo y el activismo social intensos, imitando a Cristo. El movimiento secular cristiano, tiene su raíz en el helenismo cristiano iniciado por los sabios alejandrinos en el primer siglo. Comprende solo los valores espirituales del movimiento original cristiano que enaltecen la dignidad humana; y por ello, es antagónico al fideísmo bíblico, ya que el fideísmo descarta la razón para juzgar las cuestiones sagradas. El principal roll del humanismo secular cristiano, es enaltecer la dignidad humana, utilizando la razón en cuestiones de fe. El perfil moral del humanismo secular tiene una banda muy ancha debido a la ausencia de dogmas pero no de principios que denigren la dignidad humana. Su mayor virtud es la búsqueda intensa y apasionada del bien y la verdad, utilizando la razón y el libre pensamiento. Porque la sabiduría y la bondad son el norte que orienta su vida y sus actos, para encontrar la salida a los laberintos mentales que mantienen perpleja a la humanidad en el oscurantismo medieval religioso, utilizando el pensamiento crítico.

    La crítica a la utopía judeo cristiana tiene por objeto enaltecer la dignidad humana utilizando la razón en cuestiones de fe, a fin de disolver los fundamentalismos perniciosos de creyentes y ateos, mediante un juicio justo o punto de vista aquo que discrimine el bien y el mal, la verdad o la mentira, existente en los extremos opuestos. En un principio el cristianismo fue un movimiento laico. La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la paideía griega, promovida por los sabios alejandrinos que fueron los primeros en percatarse del movimiento cristiano cuando unos griegos se entrevistaron con Cristo (Jn XII, 20 al 24). Posteriormente mandaron al medico Lucas a dar testimonio escrito de los portentos de Cristo, su vida, ejemplo y enseñanza. A partir de entonces, los pueblos helénicos tratando de alcanzar los fines trascendentales de la paideía siguieron a Cristo como el mejor modo de alcanzar la virtud practicando el altruismo, el misticismo y el activismo social, intensos; por ello lucharon por helenizar el cristianismo a fin de estructurar la fe conforme a la razón. Lo cual propició el choque entre culturas ante la oposición radical e intransigente de los príncipes de la sinagoga tendente a evitar que se helenizara el cristianismo. Separando la fe de la razón __cuya unión inseparable, Cristo había revelado metafóricamente al ciego de nacimiento (Jn IX, 39)__ para judaizar el cristianismo y mantenerlo sujeto a los intereses judíos. Provocando en los pueblos cristianos la estulticia generalizada y la entronización del oscurantismo, al olvidar las raíces helenistas de nuestra cultura; lo cual ha convertido las Iglesias en sinagogas, los sacerdotes en rabinos y los cristianos en siervos del gobierno mundial judío. Así el movimiento cristiano dejó de ser laico y dejó de perseguir los fines últimos de la paideía; y por ello, no hemos alcanzado la sociedad perfecta ni la trascendencia humana.
    El triunfo del judeo cristianismo sobre el incipiente helenismo cristiano es eminente. Debido a que el progreso de las ciencias y las humanidades, amenaza con derrumbar la doctrina medieval de la iglesia. Las opciones que tenemos son: 1) terminar de judaizar el cristianismo, abrogando de nuestra fe el dogma de la divinidad de Cristo, el dogma de la Santísima Trinidad, el dogma de la Nueva Alianza, convirtiendo a Cristo en un profeta mas de Israel, este movimiento es promovido por la Sinagoga. 2) terminar de actualizar el helenismo cristiano estructurando la fe conforme a la razón: sacralizando la doctrina y la teoría de la trascendencia humana y la sociedad perfecta predicada por Cristo. Abrogando el Antiguo Testamento de nuestra fe por ser una mitología oscurantista y enajenante; lo cual abrogaría la Reforma Protestante, uniría la religión y la ciencia, y uniría las Iglesias en Cristo. Y para lograrlo es necesario criticar el profetismo judío enmarcando científicamente la controversia entre la fe y la razón en el fenómeno espiritual de la transformación humana, utilizando los principios universales de la filosofía y la ciencia de conocimiento espiritual a fin de deslindar del camino ecuménico para hacer objetiva la desviación del cristianismo hacia la ecumene Abrahán-ica que nos conduce al precipicio de la perdición eterna. 3) prescindir de la religión organizada secularizando el cristianismo, convirtiéndolo en un humanismo secular cristiano, con catedrales en las universidades, institutos y fundaciones altruistas.
    Ante el eminente seísmo que se avecina, los rabinos han promovido sutilmente la lucha intestina entre conservadores y modernistas, a fin de abrogar la doctrina fruto de los concilios, evitando que se critique al profetismo judío. La crítica al profetismo judío comienza por revisar la sentencia dictada por Cristo en su diatriba contra el puritanismo hipócrita de los sacerdotes y escribas de la ley, señalando como reos de pena eterna a los seguidores de la doctrina (ethos supremaciíta) y ejemplo (pathos avasallante, criminal y genocida serial) judíos. Debido a que S. S. Juan Pablo II difiere de esta sentencia culposa opinando que los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe. Los libre pensadores defensores de Cristo, la Iglesia y de las raíces greco-romanas de nuestra cultura, apostando por el helenismo cristiano, criticamos el profetismo judío aportando los elementos de juicio que justifican la abrogación del Antiguo Testamento de nuestra fe:
    • Enmarcando la disertación científica en el fenómeno de la trasformación humana abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana: conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología: logoterápia), congruencia que da certidumbre a nuestros juicios de valor.
    • Enmarcando la disertación filosófica en: “el deslinde del camino ecuménico que tiene como polos la trascendencia humana y la sociedad perfecta. Utilizando los principios universales del saber filosófico y espiritual como tabla raza, a fin de hacer objetivo el desvió del cristianismo hacia la ecumene Abraham-ica demarcada por los convencionalismos de lo que es sagrado para de Israel” (su territorio, su pueblo, sus ancestros, Jerusalén, el templo, y el libro de Israel), conducidos por San Pablo para que los hijos de Israel seguidores de Cristo siguieran siendo Israel, y los gentiles cristianos ayudaran a Israel a llegar a ser la principal de las naciones; y para perpetuar el error separó la fe de la razón: (1ª Corintios I, 17 al 27), e indujo el error fundamental (2ª Timoteo 16, 17) que nos lleva a conclusiones falsas que nos confunden, conflictuan, enajenan y deshumanizan, polarizando la sociedad en explotadores y oprimidos. Convirtiendo en paradoja el cuestionamiento sobre la relación entre la fe y la razón planteado por los helénicos a San Pablo en el Areópago, lo cual ha mantenido perpleja a la humanidad en espera de una respuesta satisfactoria
    • Enmarcando la disertación jurídica en la revisión del diferendo pontificio {opuesto a la sentencia dictada por Cristo [Mateo XXIII, 1 al 35] en su crítica a la utopía judía señalando como reos de castigo eterno a los seguidores de la doctrina (el ethos) y la conducta (el pathos) de Israel -VS- la honorable opinión de Su Excelencia Juan Pablo II señalando a Israel como hermano mayor en la fe} a la luz de los hechos bíblicos e históricos; para demostrar que sigue vigente el ad quem recurrido y el diferendo es una apostasía mayor tendente a judaizar el cristianismo
    • Dejando al descubierto las implicaciones educativas, judiciales, morales y religiosas del latrocinio de tracto continúo en que incurren las iglesias y organizaciones religiosas al encubrir tendenciosamente el error fundamental; así como el interés jurídico y competencia del Estado para conocer y juzgar este relevante asunto, en razón del severo daño moral causado a la sociedad.
    • Convocando el emplazamiento a juicio de las Iglesias y organizaciones religiosas tendenciosas, a efecto de corregir el error fundamental. En primera instancia ante el tribunal de la razón, en segunda instancia ante el tribunal de la ley. Y en tercera instancia en el estrado revolucionario de la justa indignación pública expulsando de las Iglesias a los sacerdotes y pastores fideístas renuentes a corregir el error fundamental; tal como lo hizo Cristo cuando expulsó del templo a los mercaderes.

    Comentario por Rodolfo Plata López — Lunes, 3 agosto, 2009 @ 2:27 pm |Responder

  4. CRITERIO DE VERDAD UTILIZADO AL EXPONER LA TEOLOGÍA A LA OBJETIVIDAD CIENTÍFICA, A EFECTO DE DESLINDAR EL CAMINO ECUMÉNICO Y DIRIMIR LA CONTROVERSIA QUE SE DA ENTRE “LA FE -VS- LA RAZÓN”, DIFERENCIANDO EN LOS TEXTOS BÍBLICOS SI O NO SON CUESTIONES ESPIRITUALES:
    El Procedimiento se inicia: adoptando un punto de vista neutral hacia las cuestiones a juzgar, apartando momentáneamente nuestra mente del testimonio de los sentidos, sometiendo los textos sagrados, los hechos bíblicos y sus expectativas: (los dogmas, las concepciones y las convicciones) al escrutinio de la razón, utilizando como herramienta de discernimiento: la duda y la prueba como sistema __`los conceptos, los principios y los planteamientos existenciales de la filosofía clásica y moderna´, y ‘las respuestas de las ciencias a esos planteamientos: los modelos y teorías, los procedimientos y las conclusiones comparables de las ciencias experimentales: (la ciencia jurídica, la ciencia medica, la psicología´__ a efecto de identificar las congruencias, identidades o constantes universales detrás de la diversidad de creencias en sus múltiples aspectos, origen de todas las concepciones intuitivas, filosóficas y religiosas, diferenciando las cuestiones relacionadas con el mundo del espíritu: (el existir), de las que son de este mundo material: (el devenir), a efecto de reducir nuestro universo de ideas mediante el análisis y síntesis de las descripciones neutras de las experiencias espirituales, las explicaciones y las aplicaciones sapienciales del fenómeno de la trasformación humana, a fin de atenuar las barreras que separan a los pueblos por cuestiones de fe:
    • En segundo lugar, habiendo puesto todo en duda, se comparan cada uno de los elementos constitutivos de la triada preteológica utilizando los principios universales del saber filosófico que cimientan los criterios jurídicos de prueba, para diferenciarlos atendiendo a los principios lógicos de: causalidad, certidumbre, coherencia, finalidad, identidad, objetividad, racionalidad, sincronía, y no-contradicción, que relacionan el todo y las partes, las premisas y las conclusiones, los fines y los medios, el ethos y el pathos, las intenciones y las acciones, los actos y sus consecuencias, los principios y los procedimientos, el derecho natural y las normas jurídicas, en sus diferentes aspectos y características. La aplicación metodológica de todos y cada uno de los principios de prueba sirve de elemento de juicio a nuestras conclusiones, vg:
    • Atendiendo al principio de identidad y la relación entre los fines y los medios, el ethos y el pathos: __La finalidad de la doctrina trascendente de Cristo es la de alcanzar la sociedad perfecta inculcando a sus seguidores el perfil de humanidad perfecta, mediante la practica intensa del amor misericordioso-VS- la finalidad de la doctrina supremaciíta de Israel es alcanzar la supremacía de las naciones ensalzando antivalores como si fueran valores dictados por Dios para sin escrúpulo alguno someter a los individuos, los pueblos y las naciones, mediante: el chantaje, el engaño, la difamación, el despojo, el hambre, la mentira, la tortura física y mental, la violencia, el crimen o el genocidio__ nos damos cuenta que se trata de dos doctrinas diferentes totalmente opuestas: el espíritu, el humanismo, la trascendencia humana y la sociedad perfecta -VS- la materia, el supremacismo, el imperialismo y el sometimiento perfecto.
    • Atendiendo a la utilidad práctica de las doctrinas y su relación con los principios de causalidad, finalidad, objetividad, y la relación entre fines y medios: La trascendencia humana tiene como finalidad trascender el dolor y el sufrimiento, trascender las limitaciones de los sentidos, trascender los contenidos y los procesos normales de la mente, trascender los estadíos alterados de conciencia hasta alcanzar a la paz, trascender la conciencia hasta alcanzar la supra-conciencia, mediante la disciplina mística y la terapia -VS- El supremacismo imperial judío tiene como finalidad sometimiento de individuos, pueblos y naciones sin importar los medios que se utilicen para hacer de Israel la más importante de las naciones, ideología que es seguida por los imperios, los gobernantes y los potentados para acaparar la riqueza y el poder y preservar sus inmensos privilegios sometiendo por hambre a sus semejantes.
    • En tercer lugar atendiendo a las causales que originan las religiones y su relación con las inferencias erróneas de la fe que no llevan a igualar los contenidos y las formas de dos universos distintos, teniendo en cuenta que las religiones tienen su origen en la tríada pre-teológica integrada por la fenomenología o descripción neutra de la experiencia __la explicación de la experiencia y la aplicación terapéutica del fenómeno espiritual__ se procede a identificar a que elemento de la tríada preteológica se refieren los relatos teológicos, para estar en posición de dictaminar: si o no, las premisas que sirvieron de base para llegar a las conclusiones teológicas, concuerdan con las cualidades de los elementos la triada preteológica expuestos en los textos bíblicos, así:
    I) La descripción neutra de la fenomenología de la experiencia mística o primera premisa preteológica, nos permite analizar sus características fenomenológicas reveladoras de los contenidos profundos de la mente, la conciencia individual, la conciencia colectiva y la metaconciencia; y son: atemporales, vivénciales, contestatarias de nuestras problemáticas y cuestionamientos existenciales, holográficas, inducibles, inesperadas, integralmente relacionadas (entorno, cuerpo, mente y espíritu), instructivas, interactivas, introspectivas, meta concientes, meta dimensionales, meta-sensoriales, poder plasmante, poder de trasformación. Su análisis nos permite diferenciar -las cuestiones espirituales, de las cuestiones sagradas-, -los principios universales del conocimiento filosófico y espiritual, de los convencionalismos sagrados de Israel-,-los fenómenos espirituales, de los fenómenos naturales-; y así poder inferir o darse cuenta:
    1): `si o no´ la descripción neutra de las experiencias extáticas, es una respuesta interior de nuestro espíritu o sentido de unión que sigue las directrices del bien y el discernimiento en alguna de sus facetas, como son la bondad, la belleza, la sabiduría, y la justicia, y concuerda con las características de lo real que las lleva a ser verdades universales, genéricas, unitarias y trascendentes;
    2) `si o no´ se trata de una respuesta interior de nuestro ego, personalidad o sentido de separación, cuyas directrices son el deseo y la aversión en cualesquiera de sus facetas, como son la avaricia, la beligerancia, los celos, la codicia el desprecio, el desenfreno, la envidia, la intolerancia, la gula, la lujuria, la pereza, la venganza, etc.; y solo tiene significado para un fin y comunidad particular.
    3) `si o no´ se trata de la descripción neutra del fenómeno espiritual del encuentro cercano con Dios o lo divino [mundo espiritual], como el de la experiencia de la comunión que hay entre todos los seres y todas las cosas existentes en el universo, que es una constante universal en las vivencias extáticas de los místicos de otras religiones. O se trata de una de las manifestaciones o sintomatología del surgimiento inesperado del fenómeno espiritual de la transformación humana o kundalini que anuncia __la muerte mística que se inicia con: la angustia existencial, el conflicto interior, el desaliento, el delirio, la enajenación, el estrés, el miedo inexplicable, la paranoia, las visiones aterradoras e inexplicables, el sufrimiento sin causa aparente__ hasta llegar al renacimiento fenómeno al que se refirió Cristo en la entrevista con Nicodemo, cuyas manifestaciones son: la resignación, la paz interna o quietud de la mente, experiencias de la vida antes de la vida o reencarnaciones anteriores, la iluminación, la sanación espiritual de traumas profundos, la transformación humana y la trascendencia, etc., a efecto de explicarlos y aplicarlos en beneficio del hombre.
    4) `si o no´ se trata de una narración tradicional a efecto de honrar a sus patriarcas y profetas, sus hechos, legados y directivas; santificando: el pacto del Sinaí como plataforma constitucional de Israel como nación, el territorio, el pueblo, la ciudad de Jerusalén, el Templo y el Libro de Israel; en fin todo lo que es sagrado para Israel aunque nada tengan que ver con el espíritu o las cuestiones espirituales.
    II) Las explicaciones de la fenomenología o segunda premisa preteológica nos permite indagar o darnos cuenta:
    1) `si o no´ se trata de una explicación errónea o mágica de fenómenos naturales; tales como: la visualización del flujo electro magnético que fluye de la tierra hacia la atmósfera, interpretado por Moisés como el primer encuentro cercano con Dios, cuando erigió un altar en el Monte Sinaí, y transcurrido un tiempo, al nublarse el cielo, una lengua de fuego transitó por entre los despojos de su ofrenda __la segunda explicación errónea del encuentro cercano con Dios fue la interpretación de Moisés a la experiencia de la zarza ardiente o fuego fatuo que se da por la luminiscencia de los gases producto de la descomposición de la materia orgánica__ y la tercera explicación errónea del encuentro cercano fue la interpretación mágica al fenómeno meteorológico de la tormenta eléctrica que se dio en el encuentro del Monte Sinaí, ocurrida después de que las tribus de Israel salieron huyendo de Egipto, donde el tronido del rayo se interpretó como la voz de Dios, y la fuerza e incandescencia del rayo como esencia de Dios, , a fin de atribuir designio divino la constitución de las doce tribus de Israel en un solo pueblo.
    2) `si o no´ la conducta de los patriarcas de Israel, corresponde a la conducta que siguen los místicos en alguna de sus jornadas como el ayuno, el altruismo intenso, la renuncia a los bienes materiales y cosas de este mundo, la subyugación del cuerpo y los sentidos, la meditación, o se dedicaron actividades de la vida cotidiana, las actividades productivas como el pastoreo, el cuidado de la familia, etc
    3) `si o no´ el cuestionamiento o problemática que indujo la respuesta de nuestra estructura interna, es una `cuestión existencial como el juicio final, la vida antes y después de esta vida, la común unión de todos los seres y las cosas, el renacimiento, el sufrimiento, la enajenación, la degradación humana´, etc. __una `cuestión intelectual vg. como la ley de la relatividad´ __o una `cuestión de este mundo como el anhelo una innumerable descendencia, el anhelo de riqueza y poder posesionándose de la península del Sinaí, el anhelo de la supremacía de Israel entre las naciones, manipulando el nombre de Dios para gobernar y unir las doce tribus de Israel en un solo pueblo, atribuyéndole a Dios la autoría de las leyes de la guerra para someter y despojar las naciones gentiles´
    III) Las aplicaciones de la fenomenología y de sus explicaciones, o tercera premisa preteológica, nos permiten indagar o caer en cuenta:
    1. `si o no´ la aplicación o enseñanza sapiencial que se derivó del fenómeno espiritual: es instructiva, ilustrativa y edificante, y cual es su significado para la vida eterna, como la práctica de las virtudes opuestas a nuestras imperfecciones que prescribiera Aristóteles para solucionar el problema del alma truncada, que concuerda con la directiva que indicó Cristo a sus seguidores: `sed perfectos, como mi Padre es perfecto´, directriz que nos orienta hacia el estadío de la trascendencia humana, lo cual explica la trasformación que sufrieron los apóstoles que de rudos pescadores se convirtieron en médicos de almas siguiendo el ejemplo y doctrina de Cristo, y la trascendencia humana de Cristo patente en su bondad y sabiduría plena, y el ejercicio de los poderes del espíritu que emergen después de la disolución del ego y el renacimiento mediante la vida continua en el bien y la verdad__o por lo contrario se trata de enaltecer anti valores santificándolos atribuyéndolos a ordenes de Dios, como: la ley del talión, el Canto de Lamec, o las leyes de la guerra dictadas por Moisés.
    2. Lo cual nos obliga a satisfacer el principio de objetividad siguiendo la máxima de Cristo `Por sus frutos conoceréis al árbol´ atendiendo a las cualidades características espirituales de Cristo, señaladas por San Juan a los Partos en su 1ª Epístola capitulo IV __discriminando `si o no´ el perfil de humanidad perfecta reflejo en la vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo, fue el perfil que inculcó a sus apóstoles y seguidores a fin de alcanzar la felicida o buena aventuranza de la vida y la felicidad eterna__ es el mismo que el perfil egoísta de los patriarcas y profetas de Israel que inculcan a sus seguidores la falta de escrúpulos a fin de conseguir sus metas supremaciítas.
    3. Y nos obliga a satisfacer el principio de certidumbre averiguando la vigencia del ethos judío a lo largo de la historia de Israel entre las naciones, objetivo en las leyes y directrices de la Torah a la luz de las reinterpretaciones cotidianas de sus seguidores: (Talmud de Babilonia, el Mishná, la Halaja); y averiguando la vigencia del pathos judío a la luz de la aplicación práctica del ethos a lo largo del la historia de occidente promoviendo herejías y complots contra la Iglesia, a fin de abrogar la fe en Cristo y su doctrina; y promoviendo complots y revoluciones en los Estados cristianos a fin de someterlos, implementado programas y directivas para hacer realidad la supremacía de Israel sobre todas las naciones; lo cual nos ayuda a confirmar la procedencia de la sentencia condenatoria que dictara Cristo en su magistral diatriba contra la hipocresía y puritanismo de los fariseos y sacerdotes de Israel, señalando como reos merecedores de pena eterna a los seguidores de la doctrina de Israel: (el supremacismo) y la conducta (criminal y genocida) de los hijos de Israel. Para contrastarlos con el ethos y pathos que Cristo quiso inculcar a sus seguidores imitando Su vida, ejemplo y doctrina, patente en algunos pocos de sus seguidores: (los apóstoles, los mártires y santos cristianos (san Francisco de Asís, Teresa de Calcuta, etc,), que dieron origen a las instituciones altruistas (la cruz roja, los hospitales, orfanatos, asilos, la educación y la beneficencia pública); porque lo que abunda son los anti testimonios, debido a la dualidad de nuestro modo de ser; ya que seguimos el ethos y pathos judío sin darnos cuenta que no seguimos a Cristo sino a Israel. La bondad de la doctrina de Cristo se confirma señalando su congruencia con el bien y la verdad en todas sus facetas que son las directrices eternas del espíritu, y la universalidad de su mensaje se confirma señalando su congruencia planteamientos existenciales de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (logo terapia” formulada por Víctor Frankl y muchas prácticas psico terapéuticas), que sustancian la teoría de la trascendencia humana.
    4. La congruencia entre la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, nos da la confianza que la instrucción de la doctrina de la trascendencia humana expuesta por Buda en la Enseñanza de la Cuatro Nobles Verdades, es una misma cosa con la ilustración de la doctrina de la trascendencia humana expuesta en el ejemplo y enseñanzas de Cristo. Esta identidad y congruencia de los principios, medios y fines de la doctrina, la teoría y la práctica, nos da la evidencia del universalismo y bondad de la doctrina de la trascendencia humana ilustrada por Cristo -VS- la malignidad del egoísmo supremaciíta expuesto en los convencionalismos sagrados de Israel; lo cual nos da los elementos de juicio necesarios para revisar el diferendo pontificio que se dio cuando Su Excelencia Juan Pablo II, opinó que los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe, revocando la sentencia de Cristo que señala a los seguidores del ethos y el pathos judío como reos merecedores de pena eterna, y revocando la doctrina milenaria de la iglesia que se dieron en los Concilios en defensa del cristianismo ante los continuos ataques judíos.
    5. Y después de haber indagado el fondo del asunto utilizando los principios integrantes de un criterio de verdad que nos sirven para discriminar y diferenciar las cuestiones existenciales relacionadas con la fenomenología espiritual, de las meras conjeturas y e interpretaciones tendenciosas que nada tienen que ver con el mundo del espíritu. Contamos con los elementos de juicio necesarios y suficientes para llegar a una conclusión dictaminando si la vida, ejemplo y doctrina es semejante o opuesta a la vida, ejemplo y doctrina de los patriarcas, sacerdotes, reyes y jueces de Israel; lo cual nos permite ordenar, resumir, separar y visualizar objetiva y claramente dos conjuntos o dominios antagónicos, respecto a los principios, los medios y los fines que persigue la ilustración de la doctrina de la trascendencia humana expuesta por Cristo mediante su vida, ejemplo y enseñanzas __VS__ las directrices, los medios y los fines que persigue la ideología supremaciíta de Israel contenida en los hechos criminales y genocidas de los ancestros de Israel y sus semillas, a tribuidas a designio divino sin que sean cuestiones espirituales.

    Hallazgo de la razón: Agotado el procedimiento propuesto al haber diferenciado las congruencias e incongruencias que se dan entre: la fe y la razón, caemos en cuenta del error fundamental del cristianismo inducido por San Pablo: [2a Timoteo III, 16,17], para judaizar el cristianismo uniendo como si fueran una misma cosa, las enseñanzas de Cristo, con los hechos ancestrales de Israel, siendo cuestiones distintas y contrarias, con la intención de que los hijos de Israel seguidores de Cristo, siguieran siendo Israel, y los gentiles cristianos ayudaran Israel sin darse cuenta, a ser el primero entre todas las naciones; lo cual violenta los principios espirituales y filosóficos de la prueba, haciéndonos llegar a conclusiones y expectativas falsas que al no concordar con la realidad nos confunden, enajenan, pervierten y deshumanizan. Y para perpetuar el error fundamental, San Pablo descalificó la razón, diciendo:

    `Mirad que nadie os esclavice mediante una filosofía fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo´; por que está escrito: `Desecharé la sabiduría de los sabios y la prudencia de los prudentes: ¿Dónde esta el sabio?,¿Dónde esta el docto?, ¿Dónde esta el sofista?¿Dónde están los espíritus curiosos de las ciencias de este mundo?, acaso no entonteció Dios la sabiduría del mundo, porque ya que el mundo teniendo a la vista las obras de la sabiduría divina, no conoció a Dios por medio de la ciencia humana, sino por medio de Cristo´ [1ª Corintios I, 19,,21] __`considerad hermanos quienes son los que han sido llamados a la fe de entre de vosotros, y veréis que no son los sabios según la carne, ni los poderosos, los nobles; sino que Dios ha escogido a los necios según el mundo, para confundir a los sabios, y ha escogido a los débiles para confundir a los fuertes y poderosos´ [1ª Corintios I, 26, 27]__ y `nadie se engañe a si mismo, si alguno de vosotros se tiene por sabio según el mundo, hágase necio a los ojos mundanos, a fin de ser sabio a los ojos de Dios; porque la sabiduría de esta mundo es necedad delante de Dios, pues está escrito: Yo prenderé a los sabios en su propia astucia´, y en otra parte `El Señor penetra las ideas de los sabios y conoce la vanidad de ellas´ [1ª Corintos III, 18,,20]. (Contradiciendo la enseñanza sobre el uso de la razón revelada por Cristo al ciego de nacimiento a fin de hacer un juicio justo para disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad, pues solo la verdad nos hará libres de las ataduras mentales). Dando origen al dogma de la inerrancia que lleva a los fideístas a descalificar la razón para criticar la Teología, ya que por ser palabra de Dios, es la verdad absoluta; lo cual, nos ha llevado a generalizar y creer que __tanto el Antiguo Testamento, como el Nuevo Testamento, son un mismo legado de conocimiento espiritual que revelan las verdades eternas o Ley de Dios __y por ello, no es necesario esforzarnos en practicar la disciplina mística requerida para alcanzar la experiencia de nuestro espíritu y conocer las verdades eternas__ ni tampoco es necesario el quehacer filosófico para llegar a ellas, pues ya los reveló Dios en la Biblia. Y esta separación entre la fe y la razón, es fatal para los creyentes, pues introdujo la dualidad moral y el error en la base de la estructura de nuestro pensamiento existencial y religioso; y esto es lo que ha provocado la atmósfera de deshumanización y pérdida de valores en la que vivimos inmersos.
    Saludos tígre

    Comentario por Rodolfo Plata López — Lunes, 3 agosto, 2009 @ 2:30 pm |Responder

  5. BLOGGERS AGENTES DEL CAMBIO: El subdesarrollo espiritual de los pueblos cristianos se debe a los falsos valores del fideísmo bíblico que promueve la religión chatarra judeo cristiana en que hemos sido adoctrinados desde la infancia. Es hora de impulsar nuestro desarrollo espiritual, promoviendo los valores supremos de la trascendencia humana y la sociedad perfecta que promueve el humanismo secular cristiano: http://www.scribd.com/doc/17694382/EL-HUMANISMO -SECULAR -CRISTIANO -Y -EL -DESLINDE -OBJETIVO -DEL -CAMINO -ECUMÉNICO

    Comentario por Rodolfo Plata López — Domingo, 20 septiembre, 2009 @ 9:48 pm |Responder


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